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Nunca aprendí a ligar.

Yo me imagino que el cabrón insensible es de esos cabrones (valga la rebuznancia) que van a un lugar, conocen una chica y, misteriosamente, tres horas después se comen su vagina en el automóvil. Y es que para eso se necesitan habilidades que, para mi desgracia, yo no tengo.

Nunca aprendí a tratar a una mujer. Siempre renegué de esas habilidades y navegué bajo la bandera de que conociéndome se enamorarían perdidamente de mí. Ni lo uno ni lo otro, siempre he sido un wey de esos que cuando salen no agarran ni un resfriado y que cuando las conocen es más atractivo el caracol que mundanamente se pasea por el jardín.

Hoy salí a un antro/bar/lugar-rockero con la chica que se puede jactar de poseer exclusivamente mi categoría del blog "ay dolor". Y, como vil idiota que soy, no hice nada para que estuviera a mi lado; por la simple y extraña razón de que en ese tipo de situaciones no tengo el toque y tacto necesario. Ante esto, cualquiera podría concluir de que no me interesa; nada más erróneo que eso.

He visto miles de personas sumamente idiotas y francamente nacas hacer lo que yo no sé hacer. ¿Es muy complicado? Yo creo que sí; soy introvertido, qué más puedo hacer yo. ¿Qué hacer frente a esto? Es gato encerrado, un círculo vicioso; una petición de principio.

Lloro, no por su desdén, si no por la impotencia de que todo queda en mí y soy yo mismo, por mis trabas, por mis inseguridades, que posiblemente nunca la tenga. Me odio.

Habilidades asombrosas

Una de las grandes habilidades que puedo presumir es el ser sumamente obsesivo. Desconozco cuál sea el origen de esta cualidad mía, pero lo que es un hecho es de que poca gente es igual que yo y, quizá debido a ello, muy poca gente me comprende.

Desde luego, esto me tiene sin ningún tipo de preocupación; en ocasiones es desesperante que la gente no entienda lo que sucede por mi mente, sin ningún afán de presunción estúpida. Esta pequeña habilidad ha traído algunas consecuencias malas y algunas consecuencias positivas. Cuando me embarco en algún proyecto interesante, suelo obsesionarme de tal manera que los resultados pueden llegar a ser reconfortantes. Caso opuesto, el resultado es lamentable.

Lo verdaderamente deprimente es mi falta de habilidad para decidir en qué obsesionarme y en qué no hacerlo. Generalmente, el lado negativo de la situación versa sobre los sentimientos. Existen listas de mujeres que han causado en mí grandes obsesiones que causaron tremendas borracheras a pesar de que habían pasado algunos años sin por lo menos verlas o hablar con ellas. Y es que algunos de los que me rodean piensan que soy depresivo; nada más alejado de ello: sólo soy obsesivo y en algunas ocasiones esto deriva en impotencia y depresión al no poder hacer las cosas como uno quisiera.

Bien valdría la pena aclarar que no hago nada estúpido cuando soy obsesivo y la vida de ningún ser peligra cuando estoy trabajando a marchas forzadas; la obsesión es totalmente mental. Esto, en conjunción con la idea de que hay algunas cosas que no están bajo tu control, puede terminar, principalmente, con mi sueño: puedo pasar algunos días sin poder dormir por que no soy capaz de desconectar un momento la cabeza y todo sigue corriendo de la misma manera, a pesar de que es tiempo para dormir.

Muchos trabajos me han mantenido despierto muchas horas; días incluso. Lo que verdaderamente me molesta es que pase esto por una mujer. Como dice la categoría en la que se escribe este post: M E O D I O.

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Meme #1

Meme:

No abrir el msn cuando uno está borracho. Las consecuencias pueden ser desastrosas.

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